La decisión de cada mañana
A veces al despertar, cuando tengo que hacer tiempo a la mañana, me gusta sentarme y escribir. La vez anterior escribí algunas quejas sobre la sociedad, y hoy pensaba en escribir sobre mi desprecio al televisor, pero me di cuenta que no debe ser sano despertarse y encontrar siempre algo para quejarse. Por eso pensé en escribir sobre lo que me siento grato, o sobre la decisión de todas las mañanas de quejarse o agradecer. Al final me decidí por escribir este artículo.
Primero quisiera hacer una tabla de cosas que aprecio y cosas que desprecio.
| APRECIO | DESPRECIO |
|---|---|
| Mi familia y amigos | Las “redes sociales” de hoy |
| Mis mascotas | La masividad de la información basura |
| La matemática | La publicidad |
| Las ciencias (naturales, formales y sociales) | Los vicios, como el alcohol y el cigarrillo |
| Aprender | La importancia que se le da a la apariencia |
| Los idiomas | La manipulación y la mentira |
| La buena escritura |
Todos los días, al despertar, puedo elegir acercarme a lo que aprecio o a lo que desprecio. Creo que ser consistente en cualquiera de las dos, a la larga o a la corta, determina como uno se siente en su vida, y si aprecia o desprecia la vida.
En este caso es evidente como todas las cosas que desprecio están relacionadas entre sí. Uno puede abrir una red social cualquiera y encontrarse con una cantidad masiva de publicaciones basura, entre ellas, una gran cantidad publicidad (sea entre medio de las publicaciones de usuarios o sponsors dentro de las mismas). Mucha de esta publicidad fomenta los vicios, como por ejemplo los casinos online. Además, los algortimos de las “redes” fomentan las publicaciones que logran mantener a uno más tiempo en la app, en vez de las que tienen buen contenido. Por eso la apariencia, el morbo y la mentira cómoda siempre van a tener mucho más lugar ahí que una verdad amarga. No niego que haya buen contenido en las redes: recetas, humor, crítica, etc, pero el formato de video corto y el algoritmo que fomenta lo superficial limita mucho el valor que puede obtener uno de estas aplicaciones.
Por otro lado, ¿quién no aprecia la buena compañía de sus seres queridos? ¿quién no disfruta llenar su cabeza de nuevos conocimientos en su área de interés? y ¿quién no aprecia una buena obra de arte? Además de ser un medio para transmitir conocimiento, la escritura también es un arte. Cada palabra es como un trazo; cada oración puede tener uno u otro color; las oraciones que forman los párrafos pueden estar conectadas armoniosa o caóticamente; y, en conjunto, pueden formar un buen o mal cuadro, uno simple o complejo, puede ser plano o estar lleno de matices. Leer algo bien escrito es placentero, aprender leyendo algo bien escrito es placentero, y compartirlo con los seres queridos es profundamente gratificante.
Y para darle un cierre a la relación entre todas las cosas que aprecio, se puede decir que los idiomas tienen, cada uno, su propia belleza, con sus reglas, sus parecidos y sus diferencias. Cada lenguaje tiene sus metáforas1 y sus formas particulares de expresar, que a veces son difíciles de replicar en otros idiomas. Sin ir más lejos, en el primer borrador de este escrito usé la palabra fulfilling porque no encontraba equivalente en español. En inglés, esta palabra transmite la idea de satisfacerse tanto, que uno se siente lleno por dentro. En español, lo mejor que encontré es “profundamente gratificante”. Asimismo, el español tiene sus bellezas particulares, por ejemplo, “dar a luz”, “ser y estar”, “te quiero y te amo”.
Uno, al despertar, puede elegir meterse en ese mundo de cosas que desprecia, y al hacerlo día tras día y mes tras mes, sentir que desprecia el mundo y la vida… O puede despertarse, no encender ninguna pantalla, tomarse un té, y pensar, observar lo que tiene al rededor, escribir sus pensamientos, y ver que la vida es mucho más que lo que hay en las pantallas. De hecho, quizá la vida sea TODO lo que no hay en las pantallas.